
Hay millones de maneras de jugar una mano de póker. Su definición depende de un gran número de factores. En general, se dice que los jugadores pueden ser clasificados en categorías en función de su enfoque del juego y su forma de pensar. A continuación explicaremos algunos de estos estilos. ¿En qué categorías encaja usted?
¿Conservador o constante?
El jugador conservador juega pocas manos iniciales y espera a que le entren buenas cartas, como parejas de bolsillo. Ello significa que en un mal día puede esperar horas y horas a que le salga una buena jugada. Por otra parte, tampoco suele perder mucho.
El jugador constante no es tan escrupuloso. El ve oportunidades donde el conservador sólo ve obstáculos. Esto significa que siempre estará en el foco de la acción. Tenga mucho cuidado: para ser un jugador constante se requiere un mayor dominio del juego.
¿Pasivo o agresivo?
El jugador de póker pasivo es cuidadoso y precavido. Cada carta es tratada con la máxima cautela. Ni siquiera una buena mano acelera su pulso. Su actitud en la mesa le previene de caer fácilmente en trampas.
Por otro lado, el jugador agresivo es exactamente lo contrario. Si tiene la más mínima sospecha de que va a ganar una mano, irá a por todas. Por ello, es muy probable que eche algún que otro farol.
¿Analítico o camaleón?
Tal y como dice su nombre, el juego del analítico es pura matemática: en las partidas siempre lleva a mano un cuaderno o una tabla con todas las probabilidades. Cree firmemente que las matemáticas lo son todo en el juego y por ello sigue un patrón de juego muy rígido y linear.
¡Tenga mucho cuidado con el camaleón! Él estará más pendiente de sus acciones que de las suyas propias. Dado que basa su estrategia en la de sus rivales, es un adversario muy incómodo y siempre a tener en cuenta.
¿Profesional o relajado?
Serio, pensativo y orientado siempre a ganar, el profesional evalúa todo lo que sucede a su alrededor antes de actuar. A pesar de que su enfoque del juego es admirable, su actitud de tomarse todos los torneos como si fueran la final de las WSOP puede ser algo cansina para el resto de los jugadores.
Al jugador relajado le gusta comlupiarse en la silla, quitarse los zapatos y disfrutar del ambiente y la acción en el juego. Independientemente de si gana o pierde, simplemente se limita a encogerse de hombros y esbozar una plácida sonrisa en su rostro.
¿Bocazas o taciturno?
No para de hablar y hablar... ¡y sigue dale que te pego! Su estrategia consiste en desconcentrar a sus rivales interrumpiendo constantemente su hilo de razonamiento.
¿Y qué pasa con el taciturno? Nadie lo sabe realmente porque siempre está callado cual muerto. El juega, gana y pierde sin soltar palabra, y antes de que usted se de cuenta, ha desaparecido.
Combinando estos caracteres, usted podrá identificar a casi todos los jugadores. Una vez haya descubierto esto, tendrá la enorme ventaja de anticipar los posibles movimientos de sus rivales.